Por motivos de salud, la práctica de posturas de yoga ha de adaptarse o está prohibida en los siguientes casos:
Problemas de columna, incluyendo osteocondrosis, escoliosis, lordosis, cifosis, hernias discales,
artritis y artrosis de las articulaciones;
distonía vegetativo-vascular;
Trastornos funcionales de los órganos internos (sistema digestivo, sistema excretor, sistema reproductor, etc.)
síndrome de fatiga crónica,
insomnio y falta de sueño;
Consecuencias psicosomáticas del estrés prolongado.
El potencial del yoga para tratar diversas dolencias es prácticamente ilimitado, hecho confirmado repetidamente por investigaciones científicas y la experiencia personal de miles de personas. Por ello, su popularidad crece exponencialmente cada año. Sin embargo, cabe recordar que la práctica del yoga también causa lesiones y presenta contraindicaciones para diversas enfermedades.
El yoga ha sido utilizado desde la antigüedad por yoguis y sabios para aliviar y eliminar todo tipo de enfermedades, defectos y disfunciones del cuerpo.
Si bien la práctica de yoga requiere más tiempo y esfuerzo que la medicina tradicional, en términos de la constancia y sostenibilidad de los resultados positivos, así como del ahorro en el enorme coste de los medicamentos, sin duda merece la pena considerarlo.
Contraindicaciones permanentes del yoga:
la gravedad general del estado, cuando no es prácticamente posible hacer nada, ya que sólo conduce al empeoramiento,
trastornos mentales,
cardiopatía orgánica - defectos no compensados; taquicardia paroxística; fibrilación auricular; aneurisma aórtico, distrofia miocárdica
enfermedades de la sangre,
lesiones infecciosas del sistema musculoesquelético
lesiones cerebrales traumáticas graves,
lesiones de columna con compensación insatisfactoria
graves alteraciones de la imagen corporal
neoplasias malignas
Cabe señalar que incluso en los casos aquí enumerados, la práctica correcta del yoga puede traer resultados positivos, pero solo bajo la guía de un instructor experimentado (curso de terapia de yoga) y preferiblemente de forma individual.
Contraindicaciones temporales:
uso sistemático de un gran número de medicamentos,
exacerbación de enfermedades crónicas,
período postoperatorio,
fatiga física severa,
sobrecalentamiento e hipotermia,
temperatura corporal superior a 37 y inferior a 36,2 grados,
actividades deportivas profesionales o de gran envergadura,
estómago lleno,
curso de masaje profundo,
No se permite permanecer en una sala de vapor o sauna antes de seis a ocho horas después de practicar asanas, o cuatro horas antes.
Las clases de yoga adaptadas son posibles para las siguientes condiciones:
Menstruación. Durante este período, la práctica debe ser aún más suave; se prohíben las posturas vigorosas y de pie, las torsiones intensas y las flexiones hacia atrás.
Embarazo. Las clases se centran en técnicas de respiración y ejercicios para relajar todo el cuerpo, especialmente los músculos abdominales y uterinos. El programa se adapta a cada trimestre.
Varices. En este caso, no se recomiendan las posturas que requieran mantener el equilibrio sobre una o dos piernas. Las posturas de pie deben realizarse con los pies apoyados en la pared.
Problemas digestivos. Si tiene una úlcera u otra afección, no se recomiendan las torsiones ni las asanas que afecten significativamente la zona abdominal.