El dolor y las molestias después del yoga son comunes, especialmente entre principiantes, pero no deberían ser la norma. El yoga puede provocar lesiones si se practica incorrectamente o si existen contraindicaciones, como una hernia discal.
A continuación se presenta un desglose detallado de la situación, basado en datos médicos y de aptitud física:
¿Por qué me duele todo el cuerpo?
Dolor muscular de aparición tardía (DMAT): Si eres nuevo en el ejercicio, los micro desgarros en los músculos y el tejido (fascia) desencadenan una respuesta inflamatoria, lo cual es normal. Este dolor suele remitir en un plazo de 12 a 48 horas.
Técnica incorrecta (Asanas): Redondear la espalda, tensión excesiva en el cuello o en las articulaciones son signos de una mala técnica que provocan molestias.
Sobreesfuerzo: Poner una tensión extrema en las articulaciones (rodillas, muñecas, hombros) puede provocar distensiones.
Yoga para una hernia de disco
El yoga no está completamente prohibido para las hernias, pero ciertas posturas están estrictamente contraindicadas , ya que pueden empeorar la condición:
Flexiones profundas hacia adelante (sentado o de pie): aumentan la presión sobre la porción anterior de los discos.
Giros: pueden aumentar la compresión nerviosa.
Flexiones hacia atrás: Postura del camello (Ustrasana), Postura de la cobra (Bhujangasana): pueden ejercer presión sobre la hernia.
Posturas que redondean la espalda: “Niño feliz”, Postura del arado.
En caso de hernia son necesarias sesiones individuales con un especialista en rehabilitación o una terapia de yoga especializada.
Contraindicaciones del yoga
Dolor agudo, entumecimiento, “piel de gallina” (señales para abandonar inmediatamente la postura).
Lesiones graves de columna, inestabilidad discal.
Enfermedades inflamatorias agudas de los órganos abdominales.
Presión arterial alta (requiere restricciones en posiciones invertidas).
Cómo evitar lesiones y dolor
Escucha a tu cuerpo: No sigas el principio de "sin dolor no hay ganancia". Un dolor agudo, punzante o agudo es una señal para parar.
No apriete demasiado: las uniones deben estar protegidas, no torcidas.
Busque un instructor experimentado: cuéntele sobre su hernia antes de la clase.
Evite inclinarse o agacharse bruscamente si tiene problemas en la espalda baja.
Beber agua: la deshidratación puede aumentar el dolor muscular después del ejercicio.